Frequently Asked Questions

Datos Claves


Los estudiantes se benefician de la enseñanza presencial, y retornar de forma segura a la instrucción presencial en el otoño del 2021 es una prioridad. En este momento la vacunación es la principal estrategia de prevención de salud pública para terminar con la pandemia del COVID-19. Promover la vacunación puede ayudar a las escuelas a retornar de forma segura a la enseñanza presencial y a las actividades extracurriculares y deportivas. Todas las personas (de 2 años de edad o más) que no estén totalmente vacunadas deben usar mascarilla en espacios cerrados. El uso consistente y correcto de mascarillas por parte de las personas que no están totalmente vacunadas es particularmente importante en espacios cerrados o cuando hay grandes aglomeraciones de personas y no es posible mantener el distanciamiento físico. Los CDC recomiendan que las escuelas mantengan una distancia física de al menos 3 pies entre los estudiantes dentro de los salones de clase, en combinación con el uso de mascarillas en espacios cerrados por parte de quienes no estén totalmente vacunados, para reducir el riesgo de transmisión. Cuando no sea posible mantener una distancia física de al menos 3 pies, como cuando las escuelas no pueden reabrir totalmente y, a la vez, mantener estas distancias, es sumamente importante implementar varias estrategias preventivas adicionales, como el uso de mascarillas en espacios cerrados. La realización de pruebas de evaluación, la ventilación, el lavado de manos y el protocolo de higiene respiratoria, quedarse en casa si está enfermo y hacerse una prueba de detección, llevar a cabo el rastreo de contactos en combinación con la cuarentena y el aislamiento, y la limpieza y desinfección también son capas importantes de prevención para garantizar la seguridad en las escuelas. Los estudiantes, maestros y miembros del personal deben quedarse en casa si tienen signos de alguna enfermedad infecciosa, además de ser remitidos a su proveedor de atención médica para realizarse una prueba de detección y recibir la atención necesaria. Muchas escuelas brindan servicio a niños menores de 12 años de edad que no son elegibles para vacunarse en este momento. Por lo tanto, esta guía hace hincapié en la implementación de estrategias de prevención estratificadas (p. ej., implementar varias estrategias de prevención combinadas de forma constante) para proteger a las personas que no están totalmente vacunadas, incluidos estudiantes, maestros, miembros del personal y otros integrantes de sus hogares. Las estrategias de prevención del COVID-19 siguen siendo fundamentales para proteger a las personas, incluidos estudiantes, maestros y miembros del personal, que no están totalmente vacunadas, especialmente en áreas con niveles moderados a altos de transmisión en la comunidad. Las diferentes localidades deben monitorear la transmisión en la comunidad, la cobertura de vacunación, la realización de pruebas de evaluación y la aparición de brotes a la hora de tomar decisiones sobre el nivel de estrategias de prevención estratificadas a implementar (p. ej., distanciamiento físico, realización de pruebas de evaluación).




Resumen de los cambios recientes (Actualizaciones de 9 de Julio del 2021


*Se agregó información sobre cómo ofrecer y promover la vacunación contra el COVID-19. *Se actualizó el contenido para recalcar la necesidad de que las localidades monitoreen la transmisión en la comunidad, la cobertura de vacunación, la realización de pruebas de evaluación y la aparición de brotes a la hora de tomar decisiones sobre el nivel de estrategias de prevención estratificadas a implementar. *Se revisó el contenido para recalcar las estrategias de prevención del COVID-19 más importantes para la enseñanza presencial en las escuelas de kínder a 12.º grado. *Se incorporaron datos sobre la importancia de ofrecer enseñanza presencial, independientemente de que puedan implementarse todas las estrategias de prevención en la escuela. Por ejemplo, debido a la importancia de la enseñanza presencial, las escuelas donde no todas las personas están totalmente vacunadas deben implementar el distanciamiento físico en la medida de lo posible dentro de sus estructuras (además del uso de mascarillas y otras estrategias de prevención), pero no deberían excluir a los estudiantes de la enseñanza presencial para mantener el requisito de distancia mínima. *Se actualizó el contenido conforme a la guía para personas totalmente vacunadas. *Se actualizó el contenido conforme a la guía actual de uso de mascarilla. En términos generales, no es necesario el uso de mascarillas al aire libre. *Se incorporaron datos sobre protecciones de seguridad y salud para los trabajadores de escuelas de kínder a 12.º grado.




Estrategias de prevención del COVID-19 más importantes para la enseñanza presencial segura en escuelas de kínder a 12.º grado


Las escuelas son una parte importante de la infraestructura de las comunidades. Propician entornos de aprendizaje seguros y favorables para los estudiantes que fomentan su desarrollo social y emocional, proporcionan acceso a servicios esenciales y mejoran sus condiciones de vida. Además generan empleo y permiten que los padres, tutores y encargados de los cuidados vayan a trabajar. Aunque han ocurrido brotes de COVID-19 en entornos escolares, varios estudios demostraron que las tasas de transmisión dentro de entornos escolares donde se implementaron varias estrategias de prevención suelen ser menores que —o similares a— los niveles de transmisión en la comunidad. El informe científico de los CDC sobre la Transmisión del SARS-CoV-2 en escuelas de kínder a 12.° grado y programas de educación inicial y cuidados infantiles resume la evidencia disponible sobre el COVID-19 en niños y adolescentes, y lo que se conoce acerca de cómo prevenir la transmisión en las escuelas y programas de educación inicial y cuidados infantiles. Las escuelas deben trabajar en coordinación con los funcionarios de salud pública locales, de conformidad con las leyes y regulaciones vigentes, incluidas aquellas relacionadas con la privacidad, para determinar las estrategias de prevención necesarias en su área al monitorear los niveles de transmisión en la comunidad (es decir, bajo, moderado, sustancial o alto) y la cobertura de vacunación local, y para implementar la realización de pruebas de evaluación para detectar casos en escuelas de kínder a 12.º grado. Por ejemplo, una escuela en una comunidad con transmisión sustancial (50-99 casos nuevos cada 100 000 habitantes en los últimos 7 días) o alta (≥100 casos nuevos cada 100 000 habitantes en los últimos 7 días), con baja cobertura de vacunación en maestros, miembros del personal o estudiantes, y con un programa de realización de pruebas de evaluación en funcionamiento podría decidir que ya no necesitan respetar el distanciamiento físico (para garantizar que todos los estudiantes puedan acceder a las clases presenciales), pero que continuarán con los requisitos de uso de mascarillas hasta que los niveles de transmisión en la comunidad sean más bajos o aumente la cobertura de vacunación. También como ejemplo, una escuela en una comunidad con transmisión sustancial o alta, con una baja tasa de vacunación en maestros, miembros del personal o estudiantes, y sin un programa de realización de pruebas de evaluación debería seguir exigiendo el uso de mascarillas a las personas que no están totalmente vacunadas, y podría decidir que deben seguir aumentando al máximo el distanciamiento físico. Los CDC siguen recomendando el uso de mascarillas y la práctica del distanciamiento físico como estrategias clave de prevención. Sin embargo, si los administradores de las escuelas deciden eliminar alguna de las estrategias de prevención en sus escuelas con base en las condiciones locales, deben eliminarlas de a una por vez y monitorear de cerca la situación (con la realización de pruebas de detección adecuada a través de la escuela y/o comunidad) para detectar aumentos en los casos de COVID-19. Las escuelas deben comunicar sus estrategias y cualquier cambio de planes a los maestros, miembros del personal y familias, y directamente a los estudiantes más grandes, a través de materiales y canales de comunicación accesibles y en un idioma y nivel de vocabulario que sean comprensibles para los maestros, miembros del personal, estudiantes y familias.




Equidad en la salud


Las escuelas desempeñan un rol fundamental en promover la equidad en el aprendizaje y la salud, especialmente en grupos desproporcionadamente afectados por el COVID-19. Las personas que viven en zonas rurales, las personas con discapacidades, los inmigrantes y las personas que se identifican como indígenas estadounidenses/nativas de Alaska, de raza negra o afroamericanas, hispanas o latinas se vieron desproporcionadamente afectadas por el COVID-19; estas desigualdades también fueron visibles entre los niños. Por estos motivos, las consideraciones de equidad en el acceso a la salud relacionadas con los entornos de escuelas de kínder a 12.º grado son una parte fundamental del proceso de toma de decisiones y fueron incluidas en la guía actualizada de los CDC para escuelas. Los administradores de escuelas y los funcionarios de salud pública pueden garantizar entornos seguros y favorables, y llevar tranquilidad a las familias, maestros y miembros del personal, al planificar e implementar estrategias integrales de prevención para la enseñanza presencial y comunicar tales iniciativas. Las escuelas pueden trabajar en coordinación con los padres para conocer sus preferencias e inquietudes con respecto a las clases presenciales. Los administradores de escuelas pueden promover la equidad en la salud al garantizar que todos los estudiantes, maestros y miembros del personal tengan los recursos necesarios para atender su salud física y mental. Los administradores de escuelas pueden ofrecer modificar las responsabilidades laborales del personal con mayor riesgo de enfermarse gravemente y que no esté totalmente vacunado, al tiempo que resguardan su privacidad individual. Las leyes de discapacidad federales y estatales pueden exigir un enfoque individualizado para el trabajo con niños y jóvenes con discapacidades, de conformidad con el plan de servicios familiares particular (IFSP, por sus siglas en inglés), el programa de educación personalizada (IEP, por sus siglas en inglés) o el plan de la Sección 504 del niño o joven. Los administradores deben evaluar adaptaciones y alternativas a las estrategias de prevención si prestan servicios a personas con discapacidades, y al mismo tiempo mantener los esfuerzos de proteger del COVID-19 a todos los niños y empleados.




Sección 1: Estrategias de prevención para reducir la transmisión del SARS-CoV-2 en las escuelas


Las escuelas tendrán una población mixta de personas que están totalmente vacunadas y personas que no están totalmente vacunadas. Las escuelas primarias prestan servicio principalmente a niños menores de 12 años de edad que no son elegibles para vacunarse contra el COVID-19 en este momento. Otras escuelas (p. ej., escuelas medias, escuelas de kínder a 8.º grado) también pueden tener estudiantes que aún no son elegibles para vacunarse contra el COVID-19. Algunas escuelas (p. ej., escuelas secundarias) pueden tener un porcentaje bajo de estudiantes y miembros del personal totalmente vacunados a pesar de la elegibilidad para vacunarse. Estas variaciones exigen que los administradores de escuelas de kínder a 12.º grado tomen decisiones acerca del uso de las estrategias de prevención del COVID-19 en sus escuelas para proteger a las personas que no están totalmente vacunadas. Junto a los funcionarios de salud pública locales, los administradores de escuelas deben considerar varios factores al tomar decisiones sobre la implementación de estrategias de prevención estratificadas contra el COVID-19. Dado que las escuelas suelen brindar servicio a sus comunidades circundantes, las decisiones deberían basarse en la población escolar, las familias y los estudiantes a quienes brindan servicio, además de sus comunidades. Los siguientes sobre los principales factores a considerar: *El nivel de transmisión en la comunidad del COVID-19. *La cobertura de vacunación contra el COVID-19 en la comunidad y entre los estudiantes, maestros y el personal. *El uso de un programa de realización frecuente de pruebas de evaluación del SARS-CoV-2 para estudiantes, maestros y miembros del personal que no estén totalmente vacunados. La realización de pruebas de detección ofrece una importante capa de prevención, especialmente en áreas con niveles sustanciales a altos de transmisión en la comunidad. *Los brotes de COVID-19 o la tendencia al aumento de casos en la escuela o la comunidad circundante. *La edad de los niños que asisten a las escuelas de kínder a 12.º grado y los factores sociales y conductuales asociados que podrían afectar el riesgo de transmisión y la factibilidad de las diferentes estrategias de prevención.




Estrategias de prevención


*Promover la vacunación *Uso correcto y consistente de mascarillas *Distanciamiento físico *Realización de pruebas de evaluación para identificar casos, grupos y brotes rápidamente *Ventilación *Lavado de manos y protocolo de higiene respiratoria *Quedarse en casa si están enfermos y hacerse una prueba de detección *Rastreo de contactos, en combinación con aislamiento y cuarentena *Limpieza y desinfección. Estas estrategias de prevención del COVID-19 siguen siendo fundamentales para proteger a las personas, incluidos estudiantes, maestros y miembros del personal, que no están totalmente vacunadas, especialmente en áreas con niveles moderados a altos de transmisión en la comunidad. La necesidad de implementar estrategias estratificadas de prevención específicas variará, y las diferentes localidades podrían implementar menos estrategias de prevención del COVID-19 con base en los niveles de transmisión en la comunidad, la cobertura de vacunación, y las políticas y regulaciones locales. Los CDC siguen recomendando el uso de mascarillas y la práctica del distanciamiento físico. Sin embargo, al eliminar algunas estrategias de prevención y determinar la mejor forma de hacerlo, se deberá eliminar una estrategia de prevención a la vez, y se debe monitorear de cerca a los estudiantes, maestros y miembros del personal (con una correcta realización de pruebas de detección a través de la escuela o la comunidad) para detectar brotes o aumentos en los casos de COVID-19.




Sección 2: Consideraciones adicionales para las escuelas de kínder a 12.º grado


Discapacidades y otras necesidades de atención médica Ofrezca adaptaciones, modificaciones y asistencia para los estudiantes, maestros y miembros del personal con discapacidades y otras necesidades de atención médica al implementar los protocolos de seguridad frente al COVID-19: Trabaje en coordinación con las familias para entender mejor las necesidades individuales de los estudiantes con discapacidades. Mantenga la accesibilidad para los estudiantes con discapacidades: Ayude a propiciar el acceso a proveedores de servicios directos (DSP, por sus siglas en inglés) (p. ej., paraprofesionales, terapeutas, especialistas en intervención temprana y consultores de salud mental y atención médica, entre otros). Si hay DSP que no están totalmente vacunados y prestan servicios en más de un lugar, pregunte si ha habido casos de COVID-19 en alguno de los lugares donde prestan servicios. Garantice el acceso a servicios para estudiantes con discapacidades al crear las cohortes. Ajuste las estrategias según sea necesario Tenga en cuenta que el distanciamiento físico y el uso de mascarillas puede ser difícil para los niños pequeños y las personas con ciertas discapacidades (por ejemplo, con dificultades visuales o de audición) o para quienes tienen trastornos sensoriales o cognitivos. En el caso de las personas que no están totalmente vacunadas y solo pueden usar mascarilla parte del tiempo por los motivos que se describen arriba, priorice que el uso de mascarillas sea en los momentos en los que es difícil mantener separados a los estudiantes y/o maestros y miembros del personal (p. ej., cuando forman fila o en los momentos de llegada y salida). Evalúe hacer que los maestros y miembros del personal que no están totalmente vacunados usen mascarillas transparentes o mascarillas de tela con un panel transparente al interactuar con los estudiantes más pequeños o aquellos que están aprendiendo a leer, o al interactuar con personas que dependen de la lectura de labios. Recurra a técnicas conductuales (como mostrar con el ejemplo o reforzar los comportamientos deseados o usar cronogramas con dibujos, temporizadores, guías visuales y refuerzo positivo) para ayudar a todos los estudiantes a adaptarse a las transiciones o cambios en las rutinas. Vea la Guía para proveedores de servicios directos para acceder a recursos para DSP que prestan servicios a niños con discapacidades u otras necesidades de atención médica durante el COVID-19. Visitantes Las escuelas deben revisar sus normas para las actividades con visitas y participación de las familias. Las escuelas deben limitar las visitas, los voluntarios y las actividades que involucran la participación de grupos u organizaciones externas con personas que no están totalmente vacunadas, excepto que sean esenciales, particularmente en áreas en las que hay una transmisión moderada a alta del COVID-19 en la comunidad. Las escuelas no deberían limitar el acceso a los proveedores de servicios directos, pero pueden garantizar el cumplimiento de las políticas de visita de la escuela. Las escuelas deben seguir recalcando la importancia de quedarse en casa si están enfermos. Todas las personas, incluidas las visitas, que tengan síntomas de alguna enfermedad infecciosa, como la influenza o el COVID-19, deben quedarse en casa, realizarse una prueba de detección y recibir la atención necesaria. Servicio de comida y comidas escolares Aumente al máximo la distancia física tanto como sea posible al moverse en la fila del servicio de comida y mientras come (especialmente en espacios cerrados). Usar espacios adicionales fuera de la cafetería para sentarse a la hora de comer, como el gimnasio o áreas al aire libre, puede ayudar a facilitar el distanciamiento. Nota: Los estudiantes, maestros y miembros del personal que están totalmente vacunados no necesitan distanciarse mientras comen. Dado el bajísimo riesgo de transmisión que representa el contacto con superficies y objetos compartidos, no es necesario limitar los enfoques del servicio de comidas a artículos de un solo uso y comidas empaquetadas. Limpie las superficies que se tocan con frecuencia. Las superficies que están en contacto con alimentos deberían lavarse, enjuagarse y desinfectarse antes y después de las comidas. Promueva el lavado de manos antes, después y durante los turnos, antes y después de comer, después de ir al baño, después de manipular basura o vajilla sucia, y después de quitarse los guantes. Mejore la ventilación en las áreas de preparación y servicio de comidas, y en las áreas donde se come. El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos publicó varias exenciones sobre nutrición infantil durante el COVID-19. Más información aquíícono de sitio externo. Recreos y educación física En general, las personas no necesitan usar mascarilla al estar al aire libre (p. ej., al jugar, participar de los recreos y realizar actividades de educación física al aire libre). Sin embargo, en áreas en particular donde la transmisión es sustancial a alta se recomienda que las personas que no tienen la vacuna completa usen una mascarilla en espacios al aire libre con grandes aglomeraciones de personas o durante actividades que suponen un contacto cercano sostenido con otras personas que no están totalmente vacunadas. Cuando las actividades de educación física o los recreos se realizan en espacios cerrados, es particularmente importante que las personas que no están totalmente vacunadas usen mascarilla y aumenten al máximo la distancia cuando sea posible. Deportes y otras actividades extracurriculares Los deportes y actividades extracurriculares patrocinados por la escuela ofrecen a los estudiantes oportunidades de enriquecimiento que pueden ayudarles a aprender y concretar logros, además de respaldar su salud social, emocional y mental. Las personas que están totalmente vacunadas ya no necesitan usar una mascarilla o mantener el distanciamiento físico en ningún entorno, lo que incluye participar de actividades deportivas y extracurriculares. Las personas que están totalmente vacunadas también pueden abstenerse de realizar cuarentena luego de una exposición conocida si son asintomáticas, lo que permitirá que sigan participando de forma presencial en las clases, eventos deportivos y actividades extracurriculares. Debido a la exhalación adicional que se produce durante la actividad física, algunos deportes pueden aumentar el riesgo de contraer y propagar el COVID-19 de los jugadores, entrenadores y otras personas que no están totalmente vacunadas. Los deportes de contacto cercano y los deportes que se practican en espacios cerrados son particularmente riesgosos. Podría existir un riesgo similar en otras actividades extracurriculares, como al tocar en una banda, cantar en un coro, hacer teatro y participar de los clubes escolares que se reúnen en interiores. Las estrategias de prevención para quienes no están totalmente vacunados en estas actividades siguen siendo importantes y deben cumplir las políticas y los procedimientos de los días escolares. Los estudiantes no deben participar de estas actividades si tienes síntomas que concuerdan con los del COVID-19, y deben realizarse una prueba de detección. Los estudiantes que no están totalmente vacunados y participan en prácticas deportivas en espacios cerrados u otras actividades de alto riesgo deben seguir usando mascarilla y mantener la distancia física tanto como sea posible. Las escuelas deben considerar realizar pruebas de evaluación (Tabla 1) a los atletas estudiantiles y adultos (p. ej., entrenadores, maestros, asesores) que no están totalmente vacunados y que participan y apoyan estas actividades para facilitar la participación segura y reducir el riesgo de transmisión con el fin de evitar poner en riesgo la educación presencial debido a los brotes. Los entrenadores y administradores deportivos escolares también deben considerar los riesgos deportivos específicos de las personas que no están totalmente vacunadas: Entorno del evento o actividad deportiva. En términos generales, el riesgo de transmisión del COVID-19 es más bajo al jugar al aire libre con respecto a los lugares cerrados. Considere la capacidad de mantener la distancia física en los diferentes espacios del evento deportivo (es decir, campos de juego, bancos/áreas para equipos, vestuarios, áreas para espectadores, instalaciones/baños para espectadores, etc.). Cercanía física. Es más probable que la propagación del COVID-19 se produzca durante prácticas deportivas que requieren un contacto cercano sostenido (como la lucha libre, el jockey, el fútbol). Cantidad de personas. El riesgo de propagación del COVID-19 aumenta cuantos más sean los atletas, espectadores, maestros y miembros del personal. Nivel de intensidad de la actividad. El riesgo de propagación del COVID-19 aumenta con la intensidad del deporte. Duración. El riesgo de propagación del COVID-19 aumenta con la cantidad de tiempo que los atletas, entrenadores, maestros, miembros del personal y espectadores pasan unos cerca de otros o en grupos en espacios cerrados. Esto incluye el tiempo que pasan viajando hacia/desde eventos deportivos, reuniones, comidas y otros ámbitos relacionados con el evento. Presencia de personas con mayor riesgo de enfermarse gravemente. Es posible que las personas con mayor riesgo de enfermarse gravemente deban tomar precauciones adicionales.




Sección 3: Trabajadores escolares


Los trabajadores con mayor riesgo de enfermarse gravemente a causa del COVID-19 incluyen a los adultos mayores y a las personas de cualquier edad con ciertas afecciones subyacentes que no están totalmente vacunadas. Los trabajadores con afecciones subyacentes o que toman medicamentos que debilitan su sistema inmunitario podrían NO estar completamente protegidos incluso si están totalmente vacunados, y es posible que deban continuar implementando las medidas preventivas adicionales. Las políticas y procedimientos sobre asuntos relacionados con los trabajadores con mayor riesgo de enfermarse gravemente deben elaborarse junto con los profesionales de recursos humanos y medicina ocupacional; además, se deben tener en cuenta las preocupaciones y guías con respecto a la Igualdad de Oportunidades de Empleoícono de sitio externo. Además, los empleadores deben comprender las posibles implicaciones para la salud mental de los trabajadores durante la pandemia del COVID-19. Los CDC recomiendan que los administradores de escuelas concienticen a sus trabajadores sobre temas de salud mental y compartan con ellos los servicios disponibles de salud mental y terapia. Los empleadores deben propiciar un entorno laboral favorable para los trabajadores que los ayude a sobrellevar el estrés, desarrollar resiliencia y manejar la fatiga en el lugar de trabajo. Como parte del plan de respuesta de cada escuela, los administradores deben llevar a cabo evaluaciones de riesgos en el lugar de trabajoícono de sitio externo de manera periódica para identificar los riesgos de transmisión del COVID-19 y las estrategias de prevención, cuando se modifican las condiciones en el lugar de trabajo o cuando existen instancias de transmisión del COVID-19 en el lugar de trabajo. Las estrategias para prevenir y reducir la transmisión se basan en un enfoque que prioriza las prácticas más efectivas, conocido como jerarquía de controles. Los empleadores escolares deben capacitar a todos los trabajadores acerca de los posibles riesgos en el lugar de trabajo, qué precauciones deben tomar para proteger a los trabajadores y las políticas para notificar inquietudes en el lugar de trabajo. Las escuelas deben garantizar que las comunicaciones y la capacitación de los trabajadores sean frecuentes y fáciles de entender. Además, las escuelas deben garantizar que las comunicaciones y capacitaciones sean en un idioma, formato y nivel de complejidad que los trabajadores puedan entender. Los trabajadores de escuelas de kínder a 12.º grado tienen derecho a un lugar de trabajo seguro y saludable. La Administración de Salud y Seguridad Ocupacional (OSHA) publicó una Guía sobre la mitigación y prevención de la propagación del COVID-19 en el lugar de trabajoícono de sitio externo. Esta guía contiene recomendaciones para ayudar a los empleadores a propiciar un lugar de trabajo seguro y saludable, sin riesgos conocidos que causen o puedan causar la muerte o daños físicos graves. También contiene descripciones de las normas de salud y seguridad obligatorias. Si un trabajador considera que sus condiciones de trabajo no son seguras o saludables, ellos o un representante pueden presentar un reclamo confidencial sobre salud y seguridadícono de sitio externo ante la OSHA en cualquier momento. En los estados en los que los empleadores y trabajadores del sector público no están cubiertos por planes estatales aprobados por la OSHA,ícono de sitio externo puede haber agencias que proporcionan protecciones de salud y seguridad ocupacional para los trabajadores públicos y se encarguen de hacer cumplir los derechos de los trabajadores a un lugar de trabajo seguro. Los trabajadores deben contactar a las entidades gubernamentales estatales, del condado y/o municipales para solicitar más información.





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